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Sexto y último encuentro de Bobbin Lacee

Nuestra sexta reunión transnacional se celebró en línea, igual que las dos anteriores, debido a la imposibilidad de reunirnos por la pandemia del COVID-19 que está afectando a todo el mundo.

Esta ha sido la última reunión internacional del proyecto, que debía ser especial, e implicaba la participación de más personas que las anteriores. Éramos 75 participantes, y tuvimos que hacerlo a través de ZOOM. La pantalla se dividió automáticamente en tres partes, porque no se podía mostrar a tantos participantes en una sola pantalla al mismo tiempo. Alumnas/os, profesoras/es y organizadoras de los seis diferentes países se conectaron a la reunión en línea, que comenzó con un discurso de bienvenida de Elda Gantner, y donde recordamos a nuestra recientemente fallecida coordinadora Marianne Stang. Elda Gantner y Anneliese Wienands han sido muy valientes al continuar el proyecto en honor a nuestra coordinadora.

Cada país se presentó brevemente, y después nos dividimos en grupos más pequeños. Cada grupo tenía un/a profesor/a, y en todos los grupos se nos enseñó a hacer remates invisibles perfectos en una serie de diez piezas. El manual didáctico fue preparado por Martina Wolter-Kampmann.

La primera impresión al saber que habría más de diez patrones fue bastante abrumadora, ya que se necesita mucha concentración y habilidad para trabajar con hilos mágicos cuando es por primera vez. Pero tuvimos cinco días de talleres, que fueron acompañados de vídeos muy completos y claros, así como de fantásticos diagramas de todas las partes difíciles.

Hemos comprobado que, lamentablemente, una clase online no deja la posibilidad de intercambiar conocimientos entre las/los participantes, ya que están concentrados en el trabajo y en la comprensión de un idioma extranjero, y no ven el trabajo de los demás para comentarlo. Esta es la parte triste y negativa de no haber podido vernos físicamente. La misma sensación que tuvimos en las anteriores reuniones virtuales.

Además de los talleres prácticos, el equipo alemán había preparado conferencias y vídeos muy interesantes: sobre los diferentes encajes que se hacían o se siguen haciendo en Alemania, sobre las diferentes almohadillas, soportes de almohadillas y bolillos que se encuentran en Alemania, sobre las encajeras y diseñadoras/es más relevantes de los últimos 100 años en Alemania y también un extenso vídeo sobre los hilos metálicos y cómo se hacían para los encajes metálicos en la Industria Leonesa.

El sexto y último encuentro transnacional ha sido una mezcla de alegría porque pudimos encontrarnos con muchas caras ya conocidas y pudimos aprender algo nuevo en encaje, y de tristeza porque ha sido el último encuentro de este largo proyecto en el que tanto hemos trabajado durante tres años.

La organización de los socios alemanes ha sido muy buena. Todas y todos hemos superado las dificultades que implicaba una enseñanza del encaje de bolillos en línea, lo que nos parecía imposible antes de la pandemia. Todas las profesoras eran serviciales y alegres. Las clases se impartieron en inglés, y llevó su tiempo traducirlas al francés, italiano, checo y español, ya que la mayoría de los participantes de estos países no hablaban ni entendían el inglés. Ahora todos los profesores participantes tienen que enseñar a sus propios alumnos lo que han aprendido en este encuentro. Esta enseñanza también se llevará a cabo en línea.

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Proyecto Bobbin Lacee en Francia

Blog Bobbin Lacee France 2021

Entramos ya en la recta final del proyecto. Esta vez han sido nuestras socias francesas quienes nos han impartido un curso de Cluny de Brioude, del 20 al 26 de enero de 2021. Couleurs dentelle y sus fundadoras Caroline Panthier y Claudine Chanteloube han sido las organizadoras de este evento tan ambicioso. Casi sesenta participantes del proyecto, entre profesoras y alumnas, repartidas en cuatro grupos, hemos realizado cuatro piezas preciosas llenas de hojitas de guipur a todo color.

La pandemia ha querido que este 5º curso transnacional también se haya tenido que celebrar online. Y es que parte del proyecto exigía que aplicáramos innovación en la enseñanza del encaje, y en ese sentido, la pandemia nos ha empujado irremediablemente a trabajar en esa línea, aunque inicialmente nos daba bastante «miedo». Sin embargo, estamos aprendiendo todas mucho, ya que nuestras propias clases nacionales las tenemos que dar de esta manera.

Para solventar los problemas de idioma y de tecnología, el equipo francés  había preparado un manual muy completo con numerosísimos diagramas, así como una treintena de vídeos en los que se explicaba en directo cómo hacer las partes más complicadas.

Sin duda nos habría encantado haber podido visitar Brioude, conocer el taller de nuestras anfitrionas, aprender su encaje in situ inmersas en su ambiente de encaje. Pero no ha podido ser, y aún así, nos sentimos muy contentas y agradecidas de haber podido aprender a hacer este encaje tan fino y colorido, lleno de hojitas de guipur. Aprender a hacer estas hojas de las maestras del guipur, con su sistema de mover los bolillos tan diferente al nuestro, ha sido una de las guindas del pastel.

Ahora nos toca hacer los deberes, enseñar a nuestras alumnas las piezas que les corresponden, y poco a poco vamos llegando al final: la reunión de cierre del proyecto, que se celebrará en Alemania, de forma presencial o virtual… todo depende de cómo esté la pandemia.

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Proyecto Bobbin Lacee en España

Foto final grupo Bobbin Lacee en España

Desde el 27 de noviembre hasta el 1 de diciembre de 2020 el grupo Bobbin Lacee-España hemos estado enseñando a hacer nuestro encaje a las extranjeras del proyecto. Elegimos, cómo no, el encaje extremeño. Después de tener que aplazar el encuentro con todas las participantes extranjeras, que se iba a celebrar en junio en Alcalá de Henares (Madrid), se decidió que se debía hacer de forma virtual. Nuestro equipo estaba preparado para dar las clases presenciales, y este cambio iba a suponer unas dificultades que se sumarían al ya complejo reto inicial.

La preparación que nos ha supuesto este curso ha sido «bestial», para qué engañaros. Ninguno de los profesores y profesoras de nuestro equipo teníamos experiencia en enseñanza online. Pero ahora podemos decir con orgullo que lo hemos conseguido, y que, aunque ni la enseñanza virtual ni los grandes grupos son ideales en el campo del encaje de bolillos, sí que son posibles.

Formamos 4 grupos. Cada grupo estaba compuesto por 2 profesoras/es que formarían a 10/11 alumnas extranjeras de 6 países distintos con un patrón distinto. Unos de los mayores inconvenientes fue que, aunque el inglés es el idioma común requerido para el proyecto, en realidad solo el 50% lo hablaba o medio entendía. Ese reto lo hemos superado con la voluntad y la cooperación de todas y todos.

Para conseguir que todo saliera bien, habíamos preparado las clases muy bien, contemplando todas las posibilidades que se nos pudieran presentar, como las caídas de la red, la posible mala calidad de las imágenes que nos mandaran, el problema de los idiomas, los distintos niveles de las alumnas… Habíamos dibujado diagramas de las piezas completas y de todos los rincones de posible dificultad y conocíamos perfectamente la técnica a enseñar. ¡Y nos sabíamos las piezas casi de memoria!

Para las clases y reuniones utilizamos la plataforma Meet, de Google, y ahí es donde nos veíamos todas las caras y donde nos formulaban las preguntas y las contestábamos. Era nuestro aula virtual. Elegimos Meet porque no requiere instalación y esto facilitó el acceso a todas y todos. Y es gratuito hasta abril del 2021. Además, utilizamos la pizarra digital de Google, la Jamboard. Esta pizarra la compartíamos con alumnas y alumnos, que nos mandaban sus avances con fotografías por E-mail o Whatsapp. En la pizarra las ampliábamos, pudiendo señalarles fácilmente los errores. A veces esas correcciones las hacíamos por escrito, utilizando traductores automáticos para entendernos.

El curso terminó ayer. Estamos bastante cansadas/os, pero felices por haber conseguido impartir un curso de gran calidad, dejando el pabellón bien alto. Y lo hemos conseguido gracias a que hemos trabajado en equipo. Porque algo tan grande no lo puede hacer una persona en solitario. Animo a otras encajeras a que se unan para trabajar y llegar más allá… No es fácil, pero es posible.

Quiero aprovechar para agradecer a Carolina de la Guardia (Barcelona) su ayuda con los patrones, los truquitos y las fotos de sus encajes; a Cristina (Barcelona) por las fotos de los encajes de su madre Josefa Jiménez; a las encajeras de La Giralda (Sevilla) y a las de La Garriga (Barcelona) por las fotos de sus encajes y la información correspondiente. Todas ellas han sido también muestra de que la colaboración es importante si queremos aprender.

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Marianne Stang, coordinadora del proyecto europeo Bobbin Lacee

Marianne Stang 2020

El 1 de octubre de 2020 perdimos a una de las personas que más ha hecho por el encaje en los últimos años en Europa: Marianne Stang. Encajera desde 1982 tenía formación como profesora de encaje de bolillos por el Deutscher Klöppelverband (Asociación Alemana de Encajes), siendo su vicepresidenta desde 1986 a 1992 y su presidenta de 1992 a 1998.

Después de dejar este cargo, creó junto con su hermana Anneliese Wienands, la asociación Forum Alte Spitze, cuyo objetivo es promover y difundir el encaje a través de cursos y seminarios, profundizar en el conocimiento del arte del encaje mediante excursiones en Alemania y en el extranjero, y adquirir encajes de valor a través de colecciones. Estas colecciones están disponibles para exposiciones.

Pero además, Marianne Stang ha participado en numerosos proyectos Erasmus, siendo hasta el momento la coordinadora de nuestro proyecto BobbinLacee, en el que estamos trabajando. Desde el primer momento estuvo preocupada por la magnitud del proyecto, y nos preguntaba si nos estaba suponiendo demasiado trabajo. Y sí, lo admitimos, es mucho trabajo. Pero todos los participantes estamos seguros de que al final estaremos orgullosos de haber sido capaces de lograrlo. Estamos haciendo un gran trabajo que quedará para la posteridad, y esto es gracias a Marianne Stang, que nos empujó a participar.

Quedamos huérfanos de nuestra Marianne. Pensando en ella durante el proyecto, me viene a la mente su recibimiento en la reunión de arranque en Übach-Palenberg (Alemania). ¡Cuántos viajes hizo para llevarnos de un sitio a otro! Y después, en Viena, dejándonos boquiabiertos con una conferencia sobre la evolución del encaje ilustrada con diapositivas. Y en Scanno, la veo disfrutando del reencuentro con encajeras italianas que ya conocía. Y finalmente en Praga, donde la vimos cansada, pero disfrutando de vernos a todos encantados con los que nos estaban enseñando. 

Estar a su lado era siempre un placer, porque siempre tenía algo que contar. Sabía de todo, y era generosa en compartirlo. Una docente nata.

Vamos a terminar el proyecto uniendo nuestros corazones en honor a Marianne. Conseguiremos que «su» proyecto llegue a buen fin. Anneliese Wienands y Elda Gantner serán quienes lleven ahora la coordinación. Un viejo dicho nos recuerda que «Los buenos amigos son como estrellas. Aunque no siempre se ven, sabes que están ahí». Y ahora Marianne es esa estrella, que nos guiará, como ha venido haciendo hasta ahora. Desde aquí le mandamos un fuerte abrazo y prometemos no dejar nada sin terminar. Descanse en paz.

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Viaje a Praga (Rep. Checa)

Blog Viaje a Praga

Acabamos de regresar de pasar una semana en Praga con motivo de nuestra participación en un proyecto Erasmus + relacionado con el encaje de bolillos. Como ya os hemos contado en ocasiones anteriores, este proyecto es de gran importancia. Y es de los que implican mucho trabajo. De hecho durará tres años. El proyecto se llama BOBBIN LACEE, y podéis consultar su página web para más información.

El proyecto tiene dos partes, que se desarrollan en paralelo. Por un lado tenemos que enseñar a un grupo de 35 alumnas a hacer encaje (y somos 7 profesores). Hemos elegido un encaje español para este fin. Además, con estas alumnas estamos practicando lo que enseñaremos al grupo de los participantes extranjeros, que nos visitarán en junio de 2020. Vendrán unas 60 personas.

Mientras tanto hemos visitado tres países, que nos han enseñado cómo trabajan sus encajes. En Austria hemos aprendido a dibujar diagramas y patrones de torchón, ya que en Viena existe una asociación de encajeras que imparte cursos de formación reglada. En Scanno, Italia, hemos aprendido a hacer un encaje que todas desconocíamos, en el que se combina el guipur y la cinta, y que se trabaja muy apretado. Nuestro último viaje a Praga nos ha permitido trabajar una interpretación moderna del encaje de tul tradicional y unas piezas de encaje contemporáneo.

Ahora nos resta terminar los deberes de Praga, y centrarnos en la visita de los participantes extranjeros. Nuestro objetivo es hacerlo genial, y que nuestros invitados regresen a sus casas con la mejor impresión de España y del encaje que les enseñaremos.